Una trabajadora social voluntaria establecida por
la Corte (CASA) es un ciudadano capacitado que es designado por el juez para
representar el mejor interes de un menor en la corte. Los menores ayudados por
los voluntarios de CASA incluyen aquellos de los cuales la designación de un
hogar es determinado por la corte juvenil. La mayoría de los menores son
víctimas de abuso y negligencia. El voluntario de CASA provee al juez con una
investigación exhaustiva de los antecedentes del menor para ayudar a la corte a
tomar la mejor decisión para el futuro del menor. Cada designación de hogar
para el menor es única así como cada menor involucrado. Los voluntarios de CASA
deben hacer recomendaciones a la corte para ayudar a determinar si es para el
mejor interés del menor permanecer con sus padres o custodios, ser puesto en un
hogar temporal o ser referido para adopción permanente. Los voluntarios quienes
trabajan con un menor y un administrador de casos quien es el encargado de
supervisar varios casos diferentes, las dos posiciones requieren de
capacitación supervisada por la corte.